Escándalo de recopilación de datos para la campaña de Trump mete a Facebook en serios problemas

El escándalo de Cambridge Analytica le ha ocasionado un daño inmenso a la marca, creen fuentes en toda la compañía. Ahora harán un esfuerzo herculano para restaurar la confianza del público en el compromiso de Faceboook con la privacidad y la protección de datos, dicen ellos. Observadores externos piensan que la regulación se ha vuelto más probable de repente y el presidente ejecutivo, Mark Zuckerberg, parece haber desaparecido en acción.

El escándalo también resalta un problema que está dentro del ADN de la compañía: su negocio es la explotación de información. Facebook gana dinero al, entre otras cosas, recolectar tus datos y vendérselos a desarrolladores de aplicaciones y anunciantes. Prevenir que esos compradores les pasen datos a terceros con intenciones ocultas puede ser, en últimas, imposible.

De hecho, el aspecto más alarmante de la “violación” de Cambridge Analytica es que no fue una violación del todo. Ocurrió casi enteramente por encima de la mesa y en línea con la política de Facebook.

Aleksandr Kogan, profesor de la Universidad de Cambridge, accedió a la información de más de 50 millones de usuarios de Facebook simplemente al crear una encuesta que contestaron 270.000 personas. Facebook le dio información a Kogan de cada uno de los usuarios que tomaron la encuesta, así como la información de los amigos de estas personas. En un comunicado Facebook dijo que “Kogan tuvo acceso a esta información de una manera legítima y a través de los canales apropiados que regularon a todos los desarrolladores de Facebook en ese momento”.

La única regla que Kogan violó, según Facebook, fue pasar la información de los usuarios a terceros, incluyendo Cambridge Analytica, la firma de información política fundada por el exconsejero de Donald Trump, Steve Bannon, y el donante conservador Robert Mercer.

Pero incluso las fuentes de Facebook reconocieron a CNN que es imposible monitorear completamente lo que los desarrolladores y publicistas hacen con esa información una vez está en sus manos. Es como venderle cigarrillos a alguien y decirle que no los comparta con sus amigos.

Los límites de la capacidad de Facebook para hacer cumplir el uso de datos fueron destacados por la propia respuesta de Facebook a la violación de Kogan. La red social dijo que supo de la violación de Kogan en 2015 y posteriormente todas las partes aseguraron que la información había sido destruida. Pero Facebook también dijo que supo solo hace días que “no toda la información fue borrada”.

Imagen cortesía de Associated Press

En un comunicado, el consejero general adjunto de Facebook, Paul Grewal, dijo que “proteger la información de las personas está en el centro de todo lo que hacemos”. Este puede ser un argumento difícil de aceptar para el público dado que el negocio de Facebook es darle la información de sus usuarios a terceros cuyos objetivos finales son desconocidos.

Facebook dice que desde 2014 le ha dado a los usuarios un control mucho más grande sobre qué partes de su información se comparten con los desarrolladores y anunciantes. También dice que ha mejorado su proceso de revisión de aplicaciones para exigirles a los desarrollares “justificar los datos que buscan recolectar y cómo van a usarlos, antes de que se les permita incluso pedírselos a la gente”.

Aún así, fuentes dentro de Facebook saben que tales medidas no pueden garantizar que algunas personas no lograrán extraer datos de Facebook y pasárselos a terceros.

Dentro del Capitolio, la conversación sobre regulación es cada vez más fuerte. Los legisladores que buscan restricciones más estrictas sobre las empresas de tecnología se sienten aún más animados de lo que estaban luego de las revelaciones sobre la intromisión rusa en la elección de 2016, le dijo a CNN una fuente del Capitolio.

La senadora demócrata Amy Klobuchar ha citado a Zuckerberg a una audiencia ante la Comisión Judicial del Senado para explicar “lo que Facebook sabe sobre el uso indebido de datos de 50 millones de estadounidenses con el fin de dirigir la publicidad política y manipular a los votantes”.

Entre tanto, Zuckerberg y el resto del liderazgo de Facebook parece notablemente ausente. Ni el presidente ejecutivo o su directora ejecutiva, Sheryl Sandberg, han hecho comentarios públicamente sobre el tema. Le han dejado esa tarea a Grewal, un abogado. Nadie ha proporcionado una explicación adecuada de por qué Facebook no reveló la violación de Kogan de más de 50 millones de usuarios que fueron afectados cuando la compañía lo supo por primera vez, en 2015.

Todo esto llega cuando Facebook ya está siendo cuestionada por el atractivo a largo plazo de su plataforma, al menos en Estados Unidos. El número diario de usuarios activos en EE.UU. —que asciende a 184 millones— disminuyó por primera vez el último trimestre. Facebook también perdió 2,8 millones de usuarios menores de 25 años el año pasado, y está listo para perder otros dos millones este año, según eMarketer.

Es probable que el escándalo de Cambridge Analytica acelere el desencanto de los usuarios con la red social, dicen fuentes con conocimiento al interior de Facebook. La compañía está siendo vista cada vez más como una plataforma vulnerable a manipulación por parte de grupos políticos, gobiernos extranjeros o cosas peores.

En última instancia, el verdadero culpable a los ojos del público estadounidense puede no ser Cambridge Analytica o los rusos, sino el propio Facebook.

 


Visto en CNN en Español

Imagen de cabecera: huffingtonpost.com