La federación egipcia se rinde a Salah y renuncia a seguir usando su imagen sin permiso

Mohamed Salah puede, al fin, dar por cerrada la batalla que durante la última semana ha calentado los ánimos de su legión de fieles. La federación egipcia de fútbol, que había vulnerado los derechos de imagen del jugador, ha entonado el mea culpa y retirará su rostro del avión usado por la selección, anuncios de televisión y carteles en vísperas del Mundial de Rusia.

“La federación ha acordado con todos sus patrocinadores solucionar el problema y aceptar las demandas de Salah. La entidad ha decidido renunciar a sus derechos en favor de la estrella de Egipto después de que se alcanzara un acuerdo entre el jugador y el ministro de deportes siguiendo la intervención de las máximas autoridades del país”, ha reconocido Presentation, la controvertida agencia de publicidad contratada por la federación.

La disputa arrancó con el avión de la compañía estatal Egyptair que usarán los Faraones para viajar hasta Rusia, en su primera participación en el Mundial desde 1990. La aerolínea decoró el aparato con publicidad del patrocinador oficial del combinado nacional, la operadora de telefonía gubernamental We. La compañía optó por lucir la fotografía del extremo en solitario, apartado del resto de la selección, vulnerando los derechos de imagen del delantero del Liverpool, adquiridos por su rival Vodafone, que llegó a exigir como compensación 100 millones de libras egipcias (unos 4,6 millones de euros).

Hasta ahora, la federación se había negado a desembolsar la multa y retirar la publicidad. Ni siquiera había contestado las cartas que el equipo legal de Salah les había remitido desde finales de marzo exigiendo una solución. Cansado del ninguneo, el jugador -elevado a héroe por sus compatriotas- tuiteó hace semana y media: “Por desgracia el modo en el que se están manejando las cosas resulta insultante. Esperaba algo más decente”.

Intervención del gobierno egipcio

Y su mensaje se convirtió en un fenómeno viral que, presionado por el apoyo cerrado de la afición, obligó al gobierno a intervenir. “La imagen de Salah será retirada del avión privado del equipo nacional y lo mismo sucederá con su imagen en los anuncios de televisión y la cartelería en la calle. Todas las imágenes serán retiradas en el plazo de una semana“, confirma la agencia de publicidad, que el pasado febrero reclamó a EL MUNDO 25.000 dólares por un entrevista con el seleccionador egipcio, el argentino Héctor Cúper.

Para sonrojo de la agencia y la propia federación, su rectificación se produce después de que se popularizara en las redes sociales la etiqueta “Apoyo a Salah” y de que el mismísimo presidente de Egipto, el ex jefe del ejército Abdelfatah al Sisi instara a solventar el litigio rápidamente, según el presidente del comité de deportes y juventud del Parlamento Farag Amer. El letrado de Salah amagó con la posibilidad de que el jugador no acudiera a la llamada de la selección.

En mitad de la polvareda, con los medios de comunicación aireando el asunto y la afición denunciando la violación cometida por la federación y su agencia, el ministro de Deportes Jaled Abdelaziz salió a la palestra para reafirmar el respaldo a un icono de 25 años al que nadie se atreve a discutir. “Reafirmo el apoyo a Salah para que cumpla todos los acuerdos que ha firmado en Inglaterra sin causarle ningún problema“, declaró zanjando el culebrón de las últimas semanas.

 

Visto en El Mundo

Imagen de cabecera Sporthiva