Prendas en promoción sí tienen cambio: Superindustria

En un reciente fallo, la Superintendencia de Industria y Comercio le ordenó a Adidas Colombia LTDA a cambiarle una sudadera a una usuaria que la compró para un regalo. El producto no era idóneo para su uso, pues le quedó pequeño al niño a quien pretendía darle la prenda.

 

Es muy usual escuchar de boca de los vendedores que “las prendas en promoción no tienen cambio”. Y en esa estrategia de ventas entran las grandes marcas que, sistemáticamente,  se niegan a atender las peticiones que les hacen sus clientes para cambiar, por defectos de calidad o de idoneidad, la ropa que han comprado en descuento.

Se trata de una acción reprochable que debe llegar a su final siempre y cuando el consumidor conozca sus derechos, como le ocurrió a una mujer que compró con un descuento del 50 por ciento una sudadera marca Adidas para niño, por un valor de $67.450, que al entregarla como regalo constató que le quedaba pequeña al menor, razón por cual exigió el cambio del producto  por una talla mayor, obteniendo respuesta negativa por aquello de que “las prendas en promoción no tienen  cambio”.

La usuaria, entonces, demandó a Adidas Colombia LTDA ante la Superintendencia de Industria y Comercio, que la admitió el 27 de diciembre de 2017. En el trámite del proceso, la firma demandada guardó silencio.

De entrada, al resolver la demanda, la Superindustria precisó que “los productores y/o proveedores deben responder frente a los consumidores por la calidad, idoneidad y buen estado de los productos que comercialicen en el mercado”, según lo dispone en Estatuto del Consumidor (Ley 1480 de 2011).

El organismo de vigilancia señaló que la Ley 1480 dispone que para establecer la responsabilidad por incumplimiento a las condiciones de calidad e idoneidad, bastará con demostrar el defecto del producto, como lo hizo la usuaria al probar que la prende adquirida no cumplía con las condiciones de idoneidad toda vez que no se ajustó a la talla de la persona que lo iba a usar.

La Superintendencia de Industria y Comercio, en fallo del pasado 26 de marzo, concluyó que era viable solicitarle al proveedor “que cumpla con la garantía del bien cuando éste presente no solo fallas de calidad, sino también de idoneidad o eficacia”.

Fue contundente al afirmar que “el Estatuto del Consumidor  parte de una premisa según la cual todos los bienes están sujetos a la garantía, con lo cual no es válido expresarle al usuario que no es procedente el cambio, pues en últimas tal supuesto constituiría un desequilibrio injustificado en contra del consumidor, pues el empresario estaría negando un derecho que por ley corresponde”.

Y fue más allá al explicar que “tan generoso es el ámbito de la garantía que el Estatuto del Consumidor no excluye de la garantía a los bienes imperfectos, usados, reparados, remanufacturados, repotencializados o descontinuados. Frente a este tipo de bienes no será exigible la garantía con relación al imperfecto o deterioro aceptado por el consumidor”.

Además, como Adidas Colombia guardó silencio a lo largo del proceso y no controvirtió los hechos ni se opuso a las pretensiones de la demandante; hizo presumir ciertos los hechos susceptibles de confesión de la demanda. En este caso, la negativa de la demandada a responder por la garantía del bien.

En ese contexto, la Superindustria le ordenó a Adidas Colombia a cambiar la sudadera objeto de litigio por una de otra talla, con iguales o similares características, y anotó que en caso de generarse costos por concepto de transporte y traslado, estos deberán ser asumidos por Adidas Colombia. Le advirtió, además, que de incumplir la orden se exponía al cierre temporal del establecimiento de comercio.

 

Visto en El Espectador

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