Diet Prada, la cuenta de Instagram que revoluciona el mundo de la moda

Un año más, numerosos países de alrededor del mundo han celebrado el April Fool’s Day o día de los inocentes, una jornada equivalente a los Santos Inocentes en España donde las bromas han estado a la orden del día. Como manda la tradición, muchos personajes públicos han usado las redes sociales para difundir noticias falsas que después desmentirían. Y el entorno digital no ha hecho otra cosa que magnificar el alcance de las bromas, como el supuesto embarazo de Hailey Baldwin o la venta de la cuenta de Diet Prada que ha originado una auténtica revolución entre sus seguidores.

Aunque ha sido necesaria una espera de casi 24 horas para comprobar que se trataba de una broma, los fanáticos de la popular cuenta dedicada a remover la cara oculta de la moda se pensaron que la actividad de Diet Prada había llegado a su fin. A través de una publicación en Instagram, los creadores del espacio aseguraron que la cuenta estaba a la venta mediante una subasta en Ebay y confesaron que su carrera en la red social no podía continuar por motivos económicos.

 

Tras compartir la publicación, en la que detallaban los motivos de su nueva etapa profesional alejada de las redes sociales, la reacción de los usuarios no se hizo esperar y hasta la modelo Bella Hadid se lamentó de la presunta desaparición de uno de los nuevos medios de comunicación de moda mejor valorados en Internet. Más allá de la imagen en la que se mostraba una captura de pantalla de la cuenta y su venta en Ebay, con un precio de salida de 60.000 dólares para la subasta o la venta directa por 8 millones de dólares, los creadores aseguraron que no podían vivir de los ingresos que generaban por su actividad en Instagram.

Con el mismo tono irónico que caracteriza sus publicaciones, Diet Prada compartió un texto de despedida con sus 1.2 millones de seguidores que han conseguido durante sus cuatro años de actividad. Aunque había distintos elementos que cuestionaban la veracidad de la venta, como el hecho de facilitar los números de teléfono de los creadores, los usuarios cayeron en la trampa y muchos enviaron distintas ofertas para hacerse con el popular espacio amado y odiado por la moda a partes iguales.

Desde el 14 de diciembre de 2014, Tony Liu y Lindsey Schuyler inauguraron una nueva cuenta en Instagram como entretenimiento y con el objetivo de mostrar su opinión sobre el mundo de la moda. Lo que empezó como un ‘hobby’ de dos personas que se mantuvieron en el anonimato hasta 2016, con el paso del tiempo se convirtió en una profesión dedicada a desvelar los secretos que se escondían detrás de la cara visible de la industria de la moda, en general, y las firmas, en particular.

 

 

Su amplio conocimiento sobre el sector, junto con sus profesiones anteriores, llevaron a ambos apasionados de la moda ha generar un contenido donde se analizaba hasta el más mínimo detalle de las colecciones. Cada vez que las nuevas propuestas de una firma pasaban por el filtro de Diet Prada, Liu y Schuyler mostraban notables copias entre productos nuevos inspirados en diseños de otras marcas y colecciones, un ejercicio con el que crearon numerosas polémicas y se ganaron el odio de diseñadores como Virgil Abloh o Jacquemus.

 

 

Vestidos de Elie Saab inspirados en una obra de arte, camisetas de Vetements que replicaban el diseño de una misma prenda firmada por Maison Margiela o un popular sombrero de Jacquemus copiado directamente de una firma de México son algunos de los casos que vehicularon la misión de Diet Prada. Entre las polémicas más sonadas de los últimos años, la cuenta de Instagram se enfrentó a los diseñadores de Dolce & Gabbana, tras las acusaciones de racismo por difundir un video promocional que atacaba a la comunidad china, además de crear un debate por un posible caso de plagio entre Kim Kardashian y la firma de moda ‘low cost’ Fashion Nova.

 

Visto en La Vanguardia de España