La justicia ordena dejar de vender el Landwind X7 por ser demasiado parecido al Range Rover Evoque

Después de una batalla legal de casi un lustro, un tribunal chino ha dado la razón a Land Rover. El Landwind X7 fabricado por Jiangling es una copia del Range Rover Evoque y debe compensar a JLR. Se ha sentado un precedente.

Hace unos meses conocimos el último modelo del Range Rover Evoque, uno de los productos estrella de Land RoverHasta el mes que viene no será presentado oficialmente en China, concretamente en el Salón de Shangái, poco después comenzarán las ventas en ese mercado.

Land Rover fue víctima, como otros tantos fabricantes, de un copia y pega de una marca doméstica china. En el Salón de Cantón (Guangzhou, China) de 2014 se presentó una copia del Evoque, el Landwind E32 del Grupo Jiangling. Previamente conocimos por las imágenes de la oficina de patentes china que era una copia totalmente descarada.

Los abogados de Jaguar Land Rover se pusieron manos a la obra y trataron de evitar la puesta en venta de este modelo, que obviamente era bastante más barato que el Range Rover Evoque, entre otras cosas por estar peor construido al haberse utilizado ingeniería inversa. En ese momento los Evoque venían desde el Reino Unido y tenían el precio inflado por los aranceles, era imposible competir limpiamente.

Landwind X7 (2015)

Jiangling finalmente puso el producto en la calle como Landwind X7 (en vez de E32) en 2015, seguía siendo una copia pura y dura. La justicia negó a Land Rover su derecho a la propiedad industrial, tal y como le había pasado a otros fabricantes extranjeros previamente, en un claro movimiento chovinista (y si no fue así, cantaba demasiado).

Pero el que la sigue la consigue, y el tribunal pequinés del distrito de Chaoyang ha dado la razón a Land Rover, el Landwind X7 copia cinco características fundamentales del todocamino británico. La comercialización de ese modelo debe cesar de inmediato y compensar a Land Rover por los daños económicos.

Se sienta un peligroso precedente para los copiones, la justicia puede obligarles a compensar al copiado

El fallo no afecta al X7 actual, presentado el año pasado, que tiene diferencias de diseño más profundas con el Evoque y no se presta a la misma confusión, ahora puede parecer la copia de un Korando también. Sigue siendo un restyling de una copia, pero al menos se puede seguir vendiendo con el evidente salto en precio respecto al modelo original.

Landwind X7 (2018)

Hace 10 años, un fallo como este no sería tan fácil. De hecho, le ocurrió a Fiat, que demandó a Great Wall por el evidente parecido del Peri con el Fiat Panda. A pesar del tremendo parecido, Fiat fue condenada a pagar las costas judiciales y la copia se pudo vender, eso sí, en China.

Podría ser un simple guiño de los reguladores chinos con Land Rover para aparentar que las cosas están cambiando. De hecho, Land Rover es socio industrial de un fabricante chino, Chery, y juntos producen vehículos desde 2014. Ya no es exactamente hablando un fabricante extranjero y perjudicar sus intereses también perjudica a Chery.

La marca Landwind vende casi lo mismo que Land Rover en el mercado chino después de la caída de ventas que han sufrido los británicos. En los dos primeros meses se han vendido 2.746 Landwind (61º) frente a 3.342 Land Rover (59º). El año pasado Land Rover vendió un 61% más en el mismo periodo, lo cual ilustra gráficamente el tortazo, pero las causas no tienen conexión con el X7, precisamente.

Landwind X7 (2015)

Poco a poco, las cosas están cambiando en China. Las reglas para que un fabricante extranjero pueda vender sus coches en el país se han relajado. Uno de los últimos en llegar, Tesla, no se ha asociado con un fabricante chino después de las últimas medidas liberalizadoras de la economía planificada por Xi Jingping, el líder del país.

Como ya no es obligatorio que haya sociedades 50/50 (joint ventures) se abre el camino de que los grandes extranjeros absorban a sus socios chinos, y eso fuerza a la industria nacional a ser competitiva. La protección del Gobierno ya ha durado más de 30 años, y si los chinos quieren ser alguien en el terreno global, deben ser competitivos.

No tenía ningún sentido que un cliente chino pudiese comprarse un Evoque falso, pagando la tercera parte, y que alguien pudiese pensar que el problema está en el coche original que vale el triple. Es imposible ofrecer la misma calidad con tanta diferencia de precio. Y por mucho que la copia sea buena, nunca podrá ser como el original, al menos en lo que no se ve a simple vista.

Visto en www.motor.es