Neymar, otro futbolista que reclama su marca usurpada por un tercero

La presente controversia que ahora está a punto de resolverse por el Tribunal, comenzó en 2016, cuando Neymar presentó ante la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO) una solicitud de nulidad contra una marca registrada por el titular portugués Carlos Moreira. La marca en cuestión, se compone exclusivamente de la denominación “NEYMAR” para proteger “prendas de vestir, calzado, artículos de sombrerería”, incluidos en la clase 25 del Nomenclator Internacional y se registró el 12 de abril de 2013, unos cinco meses después de su solicitud.

Las partes se han visto enfrentadas en otros procedimientos de nulidad ante la EUIPO, no sólo el que ahora esté pendiente de resolver, ya que el portugués, en varias ocasiones ha registrado marcas intentando apropiarse del nombre de “NEYMAR” o de alguna otra de sus imágenes. Sin embargo, las decisiones de la Oficina Europea siempre se han resuelto a favor del futbolista.

Carlos Moreira presentó la solicitud de marca “NEYMAR” cuando éste comenzaba a ser conocido en España, allá por 2012, época en la que, aunque jugando en Brasil, el Real Madrid parecía que se interesaba por él. Sin embargo, el brasileño no hizo ningún registro de su nombre como marca en aquel momento, ni a su nombre, ni a nombre de la empresa que regenta sus derechos de imagen Neymar Sport e Marketing S/S Ltda.

Moreira vio la ocasión y se adelantó registrando la marca en la EUIPO (anterior OAMI, en aquel momento). Neymar reaccionó cuatro años después, en 2016 atacó la marca registrada, aunque no fuera titular de un derecho de marca prioritario, podía invocar en su reclamación otro de los motivos que recoge el Reglamento de Marca de la UE, el derecho al nombre propio de una marca que identifique a una persona distinta del titular.

Para ello, Neymar presentó una gran cantidad de pruebas, con todo tipo de documentación sobre el conocimiento de su nombre por la generalidad del público, ya que, por su presencia en medios, quería hacer ver a la Oficina de Marcas que los consumidores iban a relacionar automáticamente la marca “NEYMAR” con su persona y que pensarían que el origen empresarial de los productos comercializados era directamente él.

Tanto la decisión de primera instancia, emitida por la División de Anulación de la EUIPO, como la resolución de la Sala de Recursos del mismo órgano, han dado la razón al futbolista, anulando el registro de marca previamente concedido.

Sendas decisiones de la Oficina remarcan dos aspectos principalmente, por una parte, que, dadas las pruebas presentadas, la elección del nombre Neymar por parte del portugués no era seguramente casual, si no que existía conocimiento de dicho jugador en el momento de presentar la solicitud, debido en parte a que el nombre resulta inusual y poco común.

Otro de los argumentos es que es una práctica bastante generalizada que jugadores de fútbol famosos, registren sus nombres para comercializar productos de ropa y calzado en general, o deportiva, en particular. Por ello, la Sala no puede encontrar otro motivo para registrar esta marca “excepto para aprovechar la reputación de un futbolista de fama mundial, una estrella naciente, una icónica figura, que ya había puesto su nombre (o, al menos, de un logotipo compuesto por sus iniciales) a prendas de vestir deportivas en Brasil”.

Este intento de aprovechamiento es lo que trata de evitar el Reglamento de marcas de la UE, protegiendo así a personalidades públicas que, aunque no hayan registrado directamente su nombre como marca, no se vean en el caso de que un tercero se aproveche de su renombre.

Encontramos ciertas similitudes con el caso de otra estrella mundial, el argentino Messi también tuvo que esperar al Tribunal General de la Unión Europea, en este caso para conseguir el registro de su propia marca para prendas de vestir, la denominación “MESSI” acompañada de una letra M estilizada.

El argentino se encontró con una oposición presentada por una marca de accesorios para ciclistas y bicicletas, “MASSI”, muy similar denominativa y fonéticamente a la del jugador. Sin embargo, conceptualmente se consiguió probar ante el Tribunal que la nueva marca identificaba directamente al mejor jugador de todos los tiempos, en efecto, “es poco probable que, ante las marcas en conflicto, un consumidor razonablemente atento, informado y perspicaz de los productos designados por la marca solicitada no perciba el signo figurativo MESSI como la marca del célebre jugador de fútbol con ese apellido, sino como una marca entre otras que parezca italiana por su sonido”.

El Tribunal insistió en el hecho del conocimiento notorio del jugador, lo que provocaba que no existiría un riesgo de confusión del público con la marca anterior, ya que ambas podrían perfectamente distinguirse en el mercado.

En ambos casos, aunque desde perspectivas diferentes, la notoriedad de cada uno de los deportistas, conocidos por la generalidad del público, ha sido la clave para la defensa de su nombre en el mercado. De este modo, han podido, por una parte, evitar el aprovechamiento indebido por parte de terceros de esta notoriedad, en el caso de Neymar (a expensas de lo que decida el TGUE) y, por otro lado, registrar su propia marca, reforzando su imagen en el mercado, en el caso de Messi.

*Alicia Salinas es responsable de marca nacional de PONS IP

Visto en Marca España